
Hace mucho que no "copio" literalmente la contraportada de una novela para comentarla, pero en este caso me parece necesario. Cuando escogí el libro en la estantería de una librería leí esto:
Julia trabaja en una pescadería y de noche estudia gramática porque está enamorada de su jefe, que en realidad es filólogo. En sus ratos libres, la joven ayuda en el cuidado de una enferma terminal, Emérita, en cuya casa coincide con Millás, que está haciendo un reportajesobre la eutanasia. Durante sus visitas, el escritor
¿Qué es lo bueno y lo malo de esta novela? Que todo lo que dice la contraportada es verdad. La novela empieza con Julia, una chica a la que se le aparecen palabras y frases en sueños que le preguntan sobre su existencia. Resulta que estudia filología porque su jefe es filólogo, aunque trabaja de pescadero, y quiere impresionarle. Resultado: un comienzo muy pesado, salvo porque Juan José Millás lo resuelve bien; de otro modo no hubiera seguido leyendo.
El caso es que poco a poco la historia va girando hacia Emérita, y toda una serie de reflexiones sobre la vida (secreto desvelado incluído), que van haciéndola grande.
Para mi gusto, la excusa de la filología permite al autor dedicar demasiadas páginas a temas teóricos gramaticales que no interesan al lector común. Pero la historia de Emérita bien merece la lectura de esta novela.
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